Teatro en el Dimitrov // Theatre in the Dimitrov

Este proyecto se realizó entre el 1 diciembre 2014 y el 30 abril 2015.

Teatro para la Prevención de la Violencia en el Barrio Jorge Dimitrov, Managua

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LLECA llega al Jorge Dimitrov en una alianza con la Fundación Vida Nueva y la Oficina de Asuntos Juveniles de la Policía Nacional, ambas organizaciones que también están tras la búsqueda de una transformación y sanación social. Con diferentes visiones trabajamos todos en el mismo camino con un enfoque en la rehabilitación social. En este camino LLECA concibe al arte como un mecanismo para la prevención y rehabilitación de la violencia.

Objetivo de los Talleres: Establecer un Espacio Libre de Violencia en el Dimitrov

De cada barrio existe un imaginario colectivo y un consumo cotidiano de ello que incide en nuestra formación como residentes de un determinado lugar. En este caso, visto que el Jorge Dimitrov es un barrio conocido a nivel nacional como uno de los escenarios de violencia cotidiana y de malas noticias, propusimos trabajar en él con los protagonistas de estos: los actores de la violencia. Desde niño los jóvenes actores de la violencia asumen que son del Jorge Dimitrov, de la violencia cotidiana que ahí ocurre, y en sus calles encuentran todas las herramientas para perpetuar la cadena conflictiva. Por ende hay que buscar como ir influenciando esta identidad diaria del barrio.

La intervención en espacios no convencionales y públicos es por ende una herramienta de suma importancia como para ir transformando desde los mismos escenarios de la violencia, tejiendo hilos del cambio. Y no hablamos de nosotros como compañía teatral haciendo presentaciones ahí, sino de hacer protagonistas a los actores de violencia y a los que consumen esa violencia, cambiándoles el rol para hacerse actores de teatro. Para ello son necesarios encuentros de construccion y fortalecimiento de la creatividad y la fantasia. Es importante aquí desarrollar un trabajo de doble vía. Hay que captar tanto a los actores de violencia como a los que consumen la violencia – los preadolescentes y niños que buscan referentes a seguir en su entorno cotidiano y sus (anti)héroes cotidianos: los protagonistas de la violencia juvenil.

Para lograr nuestro objetivo – establecer un espacio libre de violencia en el Dimitrov – se realizó en el mes de diciembre del año 2014 un diagnóstico en la forma de siete talleres de teatro con jóvenes y niños del barrio Jorge Dimitrov. Estos talleres preliminares se realizaron de forma exitosa en la Cancha Deportiva. Con cada taller fue creciendo el número de participantes, hasta llegar a una asistencia fija de 12 niños y niñas. Además asistieron más de 50 personas, incluyendo otros niños y familiares de los participantes, al evento final. En el evento final los niños presentaron su sketch – escena corta de teatro – llamado “Portadores de Buenas Noticias” y también gozaron de los cuentos de la cuentacuentos y actriz argentina Julia Esquibel con “Cuento con Vos: Salvemos a la Fantasía”. Aquí proponemos fortalecer ésta experiencia y ampliarla.

Niños y niñas: Protagonistas de Buenas Noticias

Los preadolescentes fueron los participantes fijos de los talleres de teatro organizados en diciembre. Son niños y niñas de entre 7 y 13 años de edad y protagonizaron la creación de un espacio libre de violencia. Se tomaron la cancha para sus talleres y su presentación final. Cansados de escuchar, ver y vivir tantas malas noticias, surgió la idea de crear un sketch acerca de las buenas noticias con que sueñan estos niños y los que ellos mismos pueden protagonizar.

Seguimos facilitando un taller de teatro a la semana durante cuatro meses a este grupo de niños y niñas, abriendo el grupo para que se apunten más participantes. Queremos trabajar con ellos hacia la creación de una obra de teatro lúdico, de comedia, enfocado en fomentar en ellos el hecho que son la generación del futuro y que desde ahora pueden ser los protagonistas de buenas noticias para su barrio.

Jovenes: Hacia la No Violencia

Tras el encierro de uno de los jovenes participantes de los talleres nos dimos cuenta que hay una gran brecha entre los niños y los adolescentes en el Dimitrov. Esto hace necesario la atención especial para el uno y tanto como el otro, por las carencias de satisfacción de afecto, comunitario y social, de ambos sectores juveniles. Para lograr una incidencia real en la prevención a la violencia, sin embargo, es necesario trabajar con el sector de los actores de la violencia. Son referentes diarios para los niños quienes dentro de poco estarán en la misma edad. Es importante entonces lograr que estos se motivan por la participación en los talleres. Sin embargo nos hemos dado cuenta que se autoexcluyen. Viendo que muchos participantes son niños, pierden el interés. Viendo que los talleres tratan de emociones o confianza, no se sienten cómodos en un espacio donde pueden ser observados por los demás. Por ende proponemos llevar talleres por aparte con este grupo.

Llevaremos a cabo talleres de teatro específicamente para los adolescentes en riesgo. Proponemos que estos talleres se realicen en un espacio cerrado, para que los jóvenes pueden entrar de poco a poco en confianza con nosotros, con nuestra metodología dirigida al cuerpo y la emotividad y lograr, como habíamos propuesto, manifestar la identidad personal y retomar sus cuerpos de la violencia para si mismos a través del teatro. Estamos convencidos, tras los cinco años de experiencia dando talleres en la cárcel, que esto es lograble y que debemos luchar por ello para lograr una verdadera y eficaz incidencia en el cambio de actitud positivo para el barrio. Los talleres de teatro que impartiremos con este grupo se enfocarán en desaprender los comportamientos violentos, trabajar en la (auto)confianza para ir fortaleciendo la identidad personal y girar la fortaleza grupal hacia la creación y el desarrollo de acciones buenas en vez de perjudiciales para la comunidad y el individuo.

Metodología: Teatro y Corpo-Realidad

Nuestra metodología teatral se basa en el cuerpo ya que el cuerpo es donde se manifiesta la violencia, sea sufrida o cometida. La violencia es nuestro punto de enfoque principal y base del proceso creativo que llevamos a cabo. El mundo y la vida cotidiana estan saturadas de violencia: física, emocional, estructural, simbólica y ficticia (cómo la que vemos en la televisión). Esta pluriformidad de la violencia es universal y experimentada por todos nuestros sentidos a través de los cuáles queda plasmada en nuestra memoria corporal y afectiva. Para lograr un cambio de actitud sobre las acciones violentas hay que empezar entonces tratando el cuerpo y sus acciones, comportamientos, dejes y reacciones violentas. Hay que entrar en un proceso de recapacitación ante el uso y la percepción de la violencia a través del cuerpo. Para esto empleamos varias herramientas teatrales, siendo:

1)      El ejercicio físico y establecimiento de confianza corporal: la realización de ejercicios de confianza entre los miembros del grupo de capacitación;

2)      La reflexión grupal: tanto de pensamientos como de actuaciones nacidas de la ira;

3)      La dramatización de testimonios: ejercicio para estudiar la identidad personal y aprender a poner en escena situaciones de la vida;

4)      Montaje de pequeñas obras (sketches): describir y analizar situaciones de la vida, escuchadas en los testimonios, reconociendo la emotividad y sensibilidad de cada personaje y poniéndolo en escena.

Los primeros dos ejercicios ayudan a retomar el cuerpo para uno mismo: los delitos cometidos en contra de personas (más que otros tipos de delitos) frecuentamente causan en el hechor una sensación de perder la autoridad del mismo cuerpo. De allí nace una actitud “vale verguista” ante el propio cuerpo y los cuerpos de los demás, que se manifiesta en el descuido y la pelea sin importarse las consecuencias, que permite que se perpetuan actitudes violentas. A través de los ejercicios de retomar el cuerpo se intenta cambiar esta actitud violenta contra uno mismo y los demás. El teatro físico aquí intenta crear desde este pasado violento una reacción en la escena teatral, intenta crear un lenguaje visual y corporal basado en la sensibilidad y reflexividad humana. En la interacción en la escena se manifiesta el cuerpo del otro. Alli el asunto es aprender a acercarse, aproximarse de una forma no-violenta, desafiar la agresividad  y redescubrir la afectividad humana.

Los últimos dos ejercicios ayudan a manifestar la identidad personal. La adolescencia es tiempo de definición de carácter y hábitos, es también aquel momento en que se toman las primeras decisiones de la vida y en que se tiene que aprender a asumir retos y responsabilidades. Escuchar los testimonios de las vidas de cada uno ayuda en la definición de la identidad personal, apreciar que cada uno somos únicos, y refleccionar sobre lo que uno ha hecho y lo que uno le ha pasado. Este proceso crea un espacio de comunicación y confianza en base al cual se puede proseguir a dramatizar – poner en escena – esas historias personales.

Esquema del proceso de capacitación:

Actividad Duración
“Teatro y Cuerpo”: Ejercicios teatrales, ejercicio físico y reflexiones grupales con los participantes 

8 sesiones
“Teatro y Testimonio”: reflexión y dramatización (práctica de la actuación) de historias propias de los participantes 

8 sesiones
“Crear un Drama Teatral”: selección y adaptación de los testimonios para su presentación teatral 

6 sesiones
Fin: Presentación en el barrio Jorge Dimitrov
Duración total del proceso de capacitación:
24 sesiones (5 meses)

2 sesiones (1 para Navidad, 1 para el Día de la Madre)

***English***

Theatre for the Prevention of Youth Violence

in the Managua barrio Jorge Dimitrov

LLECA arrives at the Managua barrio Jorge Dimitrov in alliance with Foundation Vida Nueva (New Life) and the Nicaraguan Police’s Office for Juvenile Affairs – both are also organizations that search for a social transformation. With different visions we all work on the same road focused on social rehabilitation. On this road LLECA perceives art as a primary mechanism for the preventiona and rehabilitation of violence.

Objetive of the Workshops: Establish a Space Free of Violence in the Dimitrov

Each neighbourhood has an own collective imaginary and a daily consumption of this imaginary. This consumption effects our formation as residents of a certain place. In this case, given the Jorge Dimitrov is a neighbourhood known on a national level as one of the ‘most dangerous’ or scenery of daily violence and ‘bad news’, we proposed to work in this barrio with the protagonists of these spaces and news: the actors of violence. Since they are children these youthful actors of violence assume that they are from the Dimitrov, from the daily violence that this space produces, and in its streets they find all the tools they need to perpetuate the chain of conflict. That is why it is necessary to try to influence this daily identity of the barrio.

The intervention in non-conventional and public spaces is as such a very important tool that we can use to try to transform the same scenery of violence in scenery of change. We don’t mean here that we as a theatre company should present on the streets, but that the same actors of violence and its consumers should be made into theatrical protagonists. In order to do this it is necessary to realize encounters (workshops) that construct and strengthen these children and youth’s creativity, leadership and fantasy. It is important to work in both directions: to capture both the actors of violence and those who consume it. Those who ‘consume’ youth violence are the pre-adolescents and children that look for examples to follow in their daily environment and hereby follow this environment’s (anti)heroes, many of them protagonists of youth violence.

To be able to achieve our objective – to establish a space free of violence in the Dimitrov – we realized a pilot project in December 2014 of seven workshops with youth and children of the barrio Jorge Dimitrov. These preliminary workshops were organized on the public playgrounds/sports court of the barrio. With each workshops the amount of participants grew until twelve children became the nucleus. More than fifty people from the barrio came to the closing event during which the children presented their sketch (called “Carriers of Good News”) and an Argentinian actress told short stories in her act “I count on you: Let’s save fantasy!”.

The success of the pilot project in the barrio made us commit to the continuation of the project in the barrio. We will continue to teach theatre workshops to both children and youth from January to April 2015. Below we elaborate a bit on each group of participants and their specific needs and possibilities.

Children: Carriers of Good News

The pre-adolescents were the steady participants of the theatre workshops during the pilot project. They are between 7 and 13 years old and protagonized the creation of a space free of violence on the public playgrounds/sports court. The took the court for their workshops and presentation. Tired of always seeing, hearing and living bad news, we came up with the idea of creating a sketch – and now a play – around the good news that these children dream about and that they can come to protagonize themselves. In January the group of children steadily attending the workshops has grown to 23!

We will continue facilitating a theatre workshop a week to this excited and exciting group of children during the coming four months. We will create with them a comedy play, focused on strengthening within them that they are the generation of the future who can protagonize the good news and the changes the barrio needs.

Youth: Working towards non-Violence

After one of the participating youth was locked-up and sentenced to prison, we found out that there is a wide gap between the experience of youth and children of the barrio. This makes it necessary to give both the children as the youth special attention, due to the lack of the satisfaction affect, social as well as communitary, of both groups. To achieve a real effect in the prevention of youth violence it is necessary to keep at working with the sector that produces the actors of violence. They are the daily references of children who will shortly be their age. It is important, then, to motivate these youth to participate in the workshops. We have noticed that they exclude themselves, and when the majority of participants are children, they lose interest. Given that the workshops touch on emotions and confidence or trust, they don’t feel comfortable participating in the public eye. It is therefor necessary to realize the workshops with this group seperately and preferably in a closed space until they are comfortable enough to take the streets in a new way.

We will realize workshops specifically oriented to at-risk youth and youth already involved in petty offending. We believe that through our methodology, which focuses on the body and emotivity, we can achieve confidence with them and – as we proposed – strengthen them to manifest their personal identities. We are convinced, because of our five years of experience working with (youthful) prisoners, that this is possible and that we should fight to make it happen in order to really make a difference in the prevention of youth violence in the barrio. The theatre workshops with this group will focus on unlearning violent reactions, working on (self) confidence to strengthen personal identity and leadership qualities, and to turn the strength of the group toward the creation and development of good rather than harmful actions for the barrio and the individual.

Methodology: Theatre and Corpo-Reality

Our theatrical methodology is based on the body as the body is where violence manifests itself, whether suffered or committed. Violence is our prime focus and base of the creative processes we realize. The world and daily life are full of violence: physical, emotional, structural, symbolic and fictitious (as in what we see on TV). This pluriformity of violence is universal and experimented by all our senses through which it is retained and engrained in our corporal and affective memomories. In order to achieve a change of attitude toward violent actions it is therefor necessary to start with the body and its actions, behaviours, habits and reactions. To enter in a process of retraining the body in the face of the use and perception of violence. For this we use the following theatrical tools:

1) Physical exercise and establishment of corporal confidence: realizing exercises of trust and confidence between participants;

2) Group reflection: on both thoughts and actions born out of anger or rage;

3) Dramatizing narrative: an exercise that aims at studying one’s personal identity and learning how to stage real-life situations;

4) Creating short plays (sketches): describe and analyse real-life situations, first narrated, recognizing the emotivity and sensibility of the different characters and bringing this to the stage.

The first two exercises help to take back one’s body for oneself: offenses committed against others (more than other types of offenses) often cause a sense of loss of authority over one’s own body in the author. From this an ‘I could care less’ attitude is born, both about other people’s bodies and one’s own, which manifests in the disregard (for example in fights) for the consequences of one’s actions, and which permits violent attitudes to perpetuate themselves. The corporal exercises attempt to change this violent attitude toward one’s own and other people’s bodies. From this violent past, physical theatre attempts to create a reaction on stage, a corporal and visual idiom based on human sensibility and reflexivity. In the on-stage interaction the body of the other manifests itself, and it is there that we can learn to get closer to one another, approach each other in non-violent ways, defying aggressivity and re-discovering our human affectivity.

The last two exercises help to manifest personal identity. Adolescense is a time during which our characters and habits are defined, and also when we start taking our first life choices, in which we need to learn to assume challenges and responsabilities. Listening to each other talk about our lives helps us define our own identities, appreciate that we are all unique, and reflect on what one has done and what one has been through. This process creates a space for communication and trust from which it is possible to start dramatizing – staging – these personal stories.

Workshop Schedule

Workshops are taught every Saturday in the Dimitrov, from 9AM-10AM with children and 10AM-11AM with youth.

Activity Duration
“Theatre and the Body”: Theatrical exercises, physical exercise and group reflections with the participants 

8 sessions
“Theatre and Narration”: reflection and dramatization (acting practice) of personal stories 

8 sessions
“Creating a Play”: selection and adaption of the stories for their transformation into a theatrical play 

6 sessions
End: Presentations in the Barrio Jorge Dimitrov
Total length of the training process:
24 sessions (5 months)

2 sessions (1 with Christmas, 1 with Mother’s Day)

 

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