El Teatro Posthumano: Mick Sarria y sus Visiones

Entrevista publicada en La Prensa, Nicaragua.

Por Isidro Rodríguez

Las tendencias del teatro actual son una constante búsqueda y experimentaciones que surgen especialmente a partir de las vanguardias del teatro europeo y norteamericano. Esta tendencia está dirigida en un principio a la puesta en escena, pero en la actualidad se ha retomado al público, no como una parte pasiva dentro del espectáculo, sino como una forma jactante del mismo, una prueba de ello es el teatro de Darío Fo, premio Nobel de Literatura.

Lo más reciente en la creación teatral es el llamado teatro Posthumano, uno de sus cultivadores es el nicaragüense Mick Sarria que habla y reflexiona acerca de esta tendencia del arte drámatico.

¿Aborda el teatro Posthumano de dónde viene tan pronto esta propuesta teórica y estética?

Las agrupaciones teatrales con que trabajé, como el Teatro Molá y con las que trabajo ahora, como Dinosaurios Teatro y el Teatro Libre, no somos una agrupación secreta, pero sí trabajamos con criterios de intimidad y colectividad. No buscamos alardes ni propagandas, ni establecernos en alguna categoría, ni siquiera buscamos formar parte de los jerarcas de un circuito artístico. Sí Buscamos crear la síntesis del teatro posthumano.

Trae una propuesta de teatro posthumano, mientras mucho se dice que el arte, o más bien el teatro, esté en crisis. ¿Qué me dice?

Lo que está en crisis en este momento, y creo que las últimas digamos dos décadas, es la visión social y no solo hacia el teatro. En el teatro no hay crisis de ideas artísticas, sino de visión social. Pues se acostumbró a ver el teatro como un momento para consumir grandes dosis de panfletos, propagandas y mensajes y poco a poco se perdió la perspectiva seria de lo artístico.

En el Principito , Antoine de Saint dijo que ”lo esencial suele ser invisible para el ojo”. Ojalá esta crisis de visión social siga y no pare hasta reventar. Pues allí, en esa explosión se encontrará la respuesta.

Bueno, pero ¿Qué es el teatro posthumano?

Este trabajo se basa en dar a nuestro oficio el ‘yo’ más profundo, que se basa en ejercitar la conciencia de nuestra memoria corporal y mental como también en la conciencia emocional.

Se basa en la construcción del puente entre el impulso y la reflexión. Se basa, en hacer arte con una simplicidad comprometida y no un arte invadido de facilismo comercial.

Entonces, el teatro posthumano requiere de un profundo conocimiento y base conceptual, no solo de un conjunto de caprichos instintivos o bonitas decoraciones.

En la medida que lo conceptual, la idea, está clara, la puesta en escena podrá lograr el impacto que queremos entre lo artístico y lo social.

No tengo miedo de aventurarme en lo desconocido. No dudo de experimentar, pero sí de los resultados de dicha acción. Dudo de los conceptos artísticos al servicio de experimentos políticos y muecas demagógicas. Dudo del arte con conceptos desarrollistas que va a las comunidades como los médicos de turno o los iluminados. No tengo vocación de misionero. Todas estas cartitas de amor no me conquistan. Estoy convencido de que en la sociedad no necesitamos de políticos pensadores sino de pensamientos políticos en busca de una colectividad justa. Prefiero lo íntimo y comunitario y no la masa indefinida.

‘Posthumano’, esto suena cínico y dice que la sociedad a como va no funciona.

Claro que sí. ¿Acaso aquí no hubo guerras, miserables, millonarios, segregación urbana, rural y étnica? ¿Acaso no hay de esto hoy en día? Acaso no se practican todas las formas de tráficos habidos y por haber? No en el sentido político, pero en el sentido social, como nos tratamos en la vida cotidiana. El teatro posthumano ve más allá de las barreras del nacionalismo o el patriotismo. Entiende que la identidad es un asunto del ser, estar y hacer en cualquier parte del mundo. Busca construir personajes arquetípicos capaces de interpretarse en otras historias.
Pues algo de ellas les pertenece. Busca ir hasta lo más esencial de lo femenino y lo masculino. Pesa la historia no el personaje. Toma la memoria y la emoción como herramientas para construir en cada obra una síntesis testimonial de lo devastador que puede ser el ser humano frente a la red de vida, y digo ”ser devastador” porque sí se puede ser de otra manera. La síntesis testimonial de lo posthumano impacta contra el ‘yo’ más profundo del director, del actor y del espectador. Después de este impacto con seguridad hay lluvias de respuestas.

Decía Artaud ”es el estado de mi cuerpo quien hará el juicio final”. Igual Grotoswky decía que ”el actuar es sacrificar lo que la mayoría de los hombres deciden ocultar” y yo veo desde estas palabras el sentido y argumento que tiene el teatro posthumano.

Pues entonces debemos asumir sin tapujos la imagen de lo que hemos hecho y hacemos y esto es el pie imprescindible para el teatro posthumano.

¿Cuáles han sido tus experiencias con el teatro posthumano?

En uno de los talleres de teatro que estamos haciendo con personas privadas de libertad discutimos y experimentamos atreves de sonidos, construcción de imágenes físicas a mentales y de mentales a físicas alrededor del tema ‘como el humano está presionando a la red de vida’. Citamos la teoría del policía en la cabeza del teórico teatral Augusto Boal, y concluimos con que más en el fondo del ser humano no solo hay un policía sino un dinosaurio. Recordamos el cuento del guatemalteco Augusto Monterosso que decía así: ”cuando despertó, el dinosaurio todavía estaba allí.” Pues entonces está allí el humano primitivo poblado por el humano moderno que consume como caníbal. Pero quizás esto nos sugiera que es posible un nuevo comienzo, una reorientación. Recordemos que Artaud decía de que ”en lo más crudo y primitivo quizás se encuentre la respuesta”. Yo, por lo menos, estoy convencido de esto.

¿Cuándo podremos ver una obra del teatro posthumano?
Pues ya se ha presentado una obra mía basado en él, la cual se llamó Muerte Arriba que se ha presentado con el grupo Molá a partir del abril 2008 hasta el pasado febrero 2009. También está mi obra corta El pájaro negro, una obra para dos actores que se ha presentado el mes pasado en La Haya, Holanda. En mayo del 2010 se estrenará la obra La Juguetería, basada en la obra Antígona de Sófocles contextualizado a la historia nicaragüense con un fuerte énfasis en lo corporal y en la poética moderna y urbana.

 

En escena Mick Sarria en sus ejercicios de teatro posthumano.

LA PRENSA/CORTESÍA

Ver en la versión impresa las paginas: 2 ,10

Cortesia La Prensa Literaria: http://www.laprensa.com.ni/2009/12/12/suplemento/la-prensa-literaria/415

Fotos: Julienne Weegels

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